Preocupación vecinal por el segundo centro de datos de Getafe: un consumo eléctrico que inquieta
El panorama energético de Getafe podría estar a punto de dar un giro importante. La socimi Merlin Properties ha puesto sobre la mesa un proyecto llamado Getafe II, un centro de datos con 48 megavatios de potencia informática que vendría a duplicar la capacidad ya instalada del recinto existente, conocido como Getafe I. Y no todo el mundo lo recibe con los brazos abiertos: varios colectivos vecinales y medioambientales del municipio han encendido las alarmas.
Una cifra que da vértigo
El principal motivo de preocupación es el tamaño del gasto. Según los cálculos manejados por los colectivos, tomando como referencia el PACES —el Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible—, ambos recintos podrían llegar a consumir entre 652 y 870 gigavatios hora al año. Para que nos hagamos una idea, eso equivale a entre el 48 y el 65 % de todo el consumo estimado para Getafe en 2030, una cifra que engloba viviendas, equipamientos e instalaciones municipales, alumbrado público, transporte público y municipal, sector servicios, transporte privado y comercial.
Ruido, calor y emisiones: el escepticismo vecinal
Desde Ecologistas en Acción de Getafe, junto a otras agrupaciones ecologistas y vecinales, la inquietud no es solo eléctrica. Los equipos de refrigeración y de respaldo de este tipo de instalaciones generan ruido, calor y emisiones de gases contaminantes, y los colectivos se muestran escépticos respecto a cómo puede afectar todo ello a las viviendas y las industrias más cercanas. Añaden, además, que una infraestructura de estas dimensiones no aporta ningún beneficio directo a la ciudadanía y que podría provocar consecuencias negativas en su entorno inmediato, como la subida de las temperaturas.
Los objetivos climáticos, en el punto de mira
El segundo frente abierto tiene que ver con el PACES. Ese plan fijaba un objetivo ambicioso: un ahorro energético del 27 % entre 2013 y 2030. El recorrido hasta ahora no era malo, puesto que el consumo se había reducido un 16 % a fecha de 2021. El problema es que, con los dos centros de datos en funcionamiento, el esfuerzo restante se dispararía: habría que pasar de una rebaja del 10 % en nueve años a una reducción de entre el 54 y el 68 %. Traducido al lenguaje de la calle, las industrias y los hogares del municipio tendrían que realizar un esfuerzo mucho mayor para compensar.
Y hay más. Si se quisiera alimentar estas instalaciones con renovables generadas dentro del propio término municipal —para no agravar los problemas ya existentes de saturación de la red eléctrica y de falta de cohesión territorial—, los colectivos calculan, apoyándose en análisis realizados en otros territorios, que harían falta entre 917 y 1220 hectáreas de parques fotovoltaicos. Eso supone cubrir entre el 11 y el 16 % de todo el término municipal de Getafe, algo que consideran prácticamente inviable en un municipio con escasa expansión de este tipo de fuentes de energía.
Lo que piden los colectivos
Ante este panorama, Ecologistas en Acción de Getafe ha lanzado una serie de reclamaciones concretas. Solicitan mayor transparencia en el consumo de recursos, un estudio detallado e independiente de los impactos que la infraestructura puede causar en el entorno y un informe pormenorizado del estado actual del PACES, junto con las medidas correctoras previstas para mantener intactos los objetivos climáticos y energéticos acordados en dicho plan.
La pelota queda ahora en el tejado de las administraciones y de la empresa promotora. Mientras llega una respuesta, en Getafe se ha abierto un debate que va más allá del municipio: cómo encajar la expansión de los centros de datos sin comprometer el aire, la tranquilidad y los compromisos climáticos de quien vive al lado. Desde este blog seguiremos atentos a cómo evoluciona el asunto y lo contaremos aquí en cuanto haya novedades.


