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El 'profesor' táctico que acompaña a Sánchez Flores y su vínculo con Getafe

Descubre la historia de Antonio Díaz Carlavilla, segundo entrenador del Alavés, que pasó por Getafe y construyó una biblioteca táctica.

Un apasionado del fútbol que guardaba hasta sus primeros apuntes

En Getafe sabemos bien lo que es tener un buen segundo a bordo. Pero no todos los días aparece una historia como la de Antonio Díaz Carlavilla, el fiel escudero de Quique Sánchez Flores, que ahora triunfa en el Deportivo Alavés. Y es que este madrileño, aunque con raíces que le unen a nuestra ciudad, guarda en su casa una auténtica biblioteca futbolística. Cuando decidió hacer limpieza a fondo, aparecieron montañas de apuntes de partidos y entrenamientos, incluso de sus inicios. Un tesoro que refleja su pasión por el fútbol, esa que le ha llevado a ser considerado un auténtico 'ingeniero' del sistema de juego.

De los cuadernos a la pantalla: una base de datos para cien equipos

Todo ese conocimiento no se quedó guardado en un cajón. Allá por su etapa en el Moratalaz, Antonio decidió compartir su sabiduría con el mundo del fútbol. Creó un programa informático llamado Sportdatzone, una base de datos con más de 200 ejercicios tácticos que hoy utilizan más de un centenar de clubes. No lo hizo por dinero, sino por mejorar el fútbol base, para que equipos con menos recursos pudieran formarse igual que los grandes. En Getafe, donde el fútbol se vive con pasión, sabemos valorar gestos así. Es como si nuestro querido Coliseum se convirtiera en una escuela para todos.

Su paso por Getafe y la conexión con Sánchez Flores

Antonio Díaz Carlavilla no es un desconocido para nuestra ciudad. Junto a Quique Sánchez Flores, dirigió al Getafe en una etapa memorable. Fue allí donde demostró su capacidad para leer los partidos antes de que ocurran. Cuentan que en un Numancia-Almería, a los cinco minutos ya había detectado la estructura rival y el impacto de un jugador concreto. Esa visión privilegiada es la que ha convertido a este dúo en un tándem exitoso por Espanyol, Watford, Getafe y Sevilla. Ahora, en Ibaia, siguen demostrando que su 'hogar' es el campo de fútbol.

Para nosotros, los getafenses, ver a un entrenador que pasó por aquí dejar huella es motivo de orgullo. Y esta historia nos recuerda que el fútbol no solo se juega en el césped, sino también en la pizarra, en los cuadernos y en la pasión por aprender. Así que la próxima vez que veas al Alavés en la tele, piensa en ese 'profesor' que un día pisó nuestro césped y que sigue enseñando a todos.