Dani Güiza, exdelantero del Getafe, presume de una decena de pisos y de seguir jugando a los 46
Los vecinos de Getafe que recuerdan a Dani Güiza con la camiseta azulona tienen motivos de sobra para seguirle la pista. El delantero jerezano, de 46 años, vistió las equipaciones de varios conjuntos de primer nivel, entre ellos el del Getafe CF, y sigue dando que hablar. Su última aparición ha sido en el programa de humor Línea de Cal, donde repasó con total naturalidad cómo administra el dinero ganado durante sus años de gloria.
Una cartera inmobiliaria que llegó después
La gran cuestión del espacio era sencilla: ¿qué hace un futbolista con lo ganado cuando se aleja de la élite? En el caso de Güiza, la respuesta llegó por partida doble. Primero aclaró el momento: sus inversiones no comenzaron en plena etapa de máximo rendimiento, sino una vez superado ese ciclo. «Más que nada después, después», reconoció sin rodeos, trazando una frontera clara entre sus años de competición al máximo nivel y la fase posterior, dedicada a ordenar sus finanzas.
En cuanto al tamaño de su patrimonio, el exinternacional se mostró cercano pero prudente con las cifras. Asegura contar con una decena de pisos repartidos por distintas ciudades, aunque él mismo admitió no llevar la cuenta exacta: «No sé si tengo 10 o por ahí, sí». Entre sus propiedades mencionó una en Madrid y otra en su Jerez natal, sin desvelar más detalles sobre el resto de la cartera.
Lo más llamativo es que el goleador prefiere desentenderse de la parte menos divertida de ser propietario. Gestiones, cobros, impuestos... nada de eso pasa por sus manos. «Eso se encarga mi mujer, no me encargo yo. Eso se encarga mi señora», bromeó en el programa, dejando claro que la dirección diaria de los inmuebles recae por completo en su esposa.
El dinero no mandaba al firmar... salvo una vez, y fue en Getafe
Más allá del ladrillo, Güiza también rememoró los criterios que orientaron sus fichajes en sus mejores temporadas como profesional. El pichichi de Primera División en la campaña 2007/08 fue rotundo al explicar que las cifras jamás fueron su prioridad a la hora de comprometerse con un club: «Nunca he mirado la cantidad de dinero, de verdad, no, no».
Eso sí, el propio jugador admitió que hubo al menos una excepción notable, y tiene especial interés para la afición getafense. Tras su periplo en Turquía con el Fenerbahçe, el atacante tuvo sobre la mesa la opción de recalar en el Betis, pero acabó decantándose por el Getafe por una razón puramente económica. «Tuve la opción del Betis encima de la mesa. Me equivoqué, porque me pagaban más en el Getafe», confesó, entre la sinceridad y la ironía, sobre una decisión que le trajo hasta nuestro municipio.
Sigue compitiendo, ahora en el fútbol modesto
Lejos de colgar las botas del todo, el campeón de la Eurocopa 2008 con la selección española conserva intacta su faceta de futbolista. «Sigo jugando, me mantengo un poquito en activo», explica con total naturalidad. En la actualidad defiende los colores del Trebujena CF, conjunto que milita en la Primera División Andaluza, muy lejos de los estadios donde llegó a brillar.
El sueldo, como resulta lógico en esa categoría, poco tiene que ver con los contratos de su mejor época. «Cobro un poquillo, sí, paga algo», reconoce sin problema. Aun así, la solidez de sus inversiones inmobiliarias le permite dedicarse a lo que de verdad le gusta, saltar al césped cada semana, sin presiones económicas de ningún tipo.
Pocas veces se ve un tránsito tan tranquilo de la élite al fútbol de pago justo: pisos en cartera, la contabilidad en casa y las tardes de partido por pura pasión. Y, de todas las camisetas que se puso, hay una azulona que, según sus propias palabras, le pagó mejor que cualquier otra oferta. En Getafe, ese detalle no se olvida.


