La robótica humanoide avanza imparable y Getafe no es ajeno a esta revolución
¿Te imaginas un futuro donde los robots con aspecto humano no solo trabajen a nuestro lado, sino que también entiendan nuestras emociones y nos ayuden en tareas cotidianas? Este escenario, que parece sacado de una película de ciencia ficción, está más cerca de lo que pensamos. Y uno de los artífices de esta realidad es Luis Sentis, un ingeniero español que lleva décadas investigando cómo hacer que los robots se integren de forma natural en nuestras vidas.
El padre del control de todo el cuerpo
Sentis, catedrático de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Texas y fundador de la empresa Apptronik, es conocido en todo el mundo por desarrollar la teoría del 'whole body control' (control de todo el cuerpo). Esta teoría, que comenzó a gestarse durante su doctorado en Stanford gracias a una beca de la Fundación 'la Caixa', permite que los robots caminen y manipulen objetos de forma coordinada, algo que hoy se utiliza en todos los robots humanoides del planeta.
Pero Sentis no se detiene ahí. Ahora trabaja en el siguiente paso: la 'whole body communication' (comunicación de todo el cuerpo). Según explica, los robots deben ser capaces de comunicarse con las personas de una manera más natural, sin depender de pantallas. 'Cuando pasea por un barrio, recopila información que después puede distribuir. Acumula historias sobre qué es ese lugar o quién vive allí; todo, para proporcionar un servicio a las personas', señala.
Más que máquinas con piernas
La visión de Sentis va mucho más allá de crear máquinas que hagan tareas mecánicas. Él defiende que los robots necesitan emociones para comunicarse mejor con las personas, y no para sustituirlas. 'Debe existir una comprensión y una predicción de lo que piensa la otra persona… En cierto modo, quiero entender la empatía a través de los robots', afirma. Esta empatía permitiría que los robots colaboraran de manera más efectiva con nosotros en entornos como hospitales, comercios o incluso en el hogar.
También le apasiona la biomimética, es decir, imitar los mecanismos de la naturaleza para mejorar los diseños robóticos. Por ejemplo, se pregunta por qué nuestros músculos se deterioran con la edad o por qué caminamos como lo hacemos, con el fin de aplicar ese conocimiento en prótesis y ortesis que ayuden a las personas mayores o con discapacidades.
La revolución de los robots humanoides
El experto no oculta su entusiasmo por los avances recientes: 'Solo en los últimos cuatro años, hemos pasado de una inversión global de unos 40 millones de dólares a 40.000 millones'. Empresas como Apptronik han surgido con fuerza y hoy es posible tener un robot humanoide por unos 3.000 euros, un precio asequible que abre un abanico enorme de posibilidades.
Sentis cree que los robots se convertirán en una herramienta habitual en sectores como la logística, el comercio minorista o el cuidado de personas. Incluso vislumbra un futuro donde las personas, gracias a la automatización, puedan convertirse en pequeños emprendedores: 'Si tienes tres robots, podrás decir: compraré un destilador y montaré una cervecería en casa. Tal vez no tenías tiempo para reparar las máquinas ni capacidad para contratar gente, pero, con tres robots, de repente tienes un servicio y puedes vender cervezas a tus vecinos'. Y añade: 'La automatización no quitará el trabajo a nadie, sino que dará a cada persona la oportunidad de crear algo que, de otro modo, no habría podido llevar a cabo'.
¿Qué nos depara en Getafe?
En Getafe, una ciudad con una fuerte tradición industrial y tecnológica, esta revolución no pasará desapercibida. Los avances en robótica y la inteligencia artificial impactarán en el empleo y en la forma en que nos relacionamos con la tecnología. Sentis, que ha participado en la ceremonia de becarios de la Fundación 'la Caixa' para inspirar a las nuevas generaciones, tiene un mensaje claro: 'Que piensen en su ideal y lo persigan mientras son jóvenes. Que inviertan en su juventud y en su preparación para sorprenderse en los campos en los que se iniciarán'.
Y tú, ¿estás listo para convivir con estos robots? Quizás pronto los veas dando indicaciones en el centro, ayudando en comercios o incluso colaborando en tareas domésticas. La robótica humanoide ya no es ciencia ficción, y pasos como los de Luis Sentis nos acercan a un futuro donde la colaboración entre humanos y máquinas sea algo habitual.


