CONTENUR refuerza la seguridad de sus naves en Getafe con más de 60 cámaras IP
Getafe es tierra de industria, y quien vive o trabaja cerca de las zonas empresariales de la ciudad lo sabe bien. Dentro de ese tejido productivo destaca CONTENUR, una compañía dedicada a desarrollar soluciones para la recogida y gestión de residuos. Sus instalaciones, como ocurre con cualquier gran superficie industrial, exigen una planificación de seguridad a la altura: amplios espacios, distintas áreas de actividad y diferentes perspectivas de supervisión que vigilar al mismo tiempo.
Para responder a esa necesidad, MF Telecomunicaciones, una empresa especializada en redes, fibra óptica y seguridad electrónica que trabaja para empresas y comunidades de Madrid, ha llevado a cabo en Getafe la instalación de más de 60 cámaras de seguridad IP de 5 megapíxeles, integradas en una infraestructura de videovigilancia profesional.
Cada cámara en su sitio: la importancia de la ubicación
En una nave industrial, colocar una cámara no es tan sencillo como parece. La ubicación de cada equipo condiciona el área que se observa, los posibles puntos ciegos y, en definitiva, la utilidad de las imágenes obtenidas. Por eso, en este proyecto la elección de los puntos de instalación resultó clave: se estudiaron los ángulos de visión para cubrir las zonas definidas del recinto, distribuyendo los equipos según los accesos, los recorridos y las áreas operativas que había que supervisar.
De hecho, algunas de las cámaras se colocaron a unos 10 metros de altura. Trabajar a esa cota no es trivial: plantea exigencias especiales de acceso, fijación y orientación. En una instalación industrial es fundamental adaptar la ejecución a las condiciones del emplazamiento y a las medidas de seguridad necesarias para quienes trabajan en altura.
Cinco grabadores para decenas de cámaras
El otro pilar del sistema son los cinco grabadores profesionales de alta gama de Hikvision incorporados a la solución. Esta arquitectura distribuye la gestión de las grabaciones de una instalación con numerosas cámaras, algo imprescindible cuando hablamos de más de 60 puntos de captación funcionando al mismo tiempo.
Con ese volumen de dispositivos, quienes gestionan el sistema deben mantener una identificación clara de cámaras y canales de grabación, revisar el almacenamiento disponible y establecer permisos de acceso acordes con las funciones de cada miembro del personal autorizado. Son detalles de gestión que marcan la diferencia en el día a día.
¿Por qué cámaras de 5 megapíxeles?
Los sensores de 5 MP aportan imágenes de alta resolución y más detalle que las resoluciones inferiores. Además, permiten diseñar sistemas de videovigilancia sobre infraestructura de red, con opciones de gestión adaptadas al equipo utilizado. Ahora bien, conviene no hacerse falsas expectativas: la identificación efectiva de personas u objetos depende también de la distancia, la óptica, la iluminación y el encuadre. La altura de montaje, de hecho, debe valorarse junto con todos estos factores.
Un ejemplo de la industria que mueve Getafe
Más allá del proyecto en sí, la noticia deja ver cómo funciona el tejido empresarial del entorno de Madrid: una firma dedicada a la gestión de residuos con presencia en Getafe apuesta por la tecnología para proteger sus instalaciones, y lo hace de la mano de una empresa especializada en seguridad electrónica. Casos como este demuestran que las naves y polígonos de nuestra ciudad se toman en serio la protección de sus espacios de trabajo.
Desde este blog seguiremos atentos a las novedades de las empresas de la ciudad. Si trabajas en una nave industrial o gestionas un recinto en Getafe, este proyecto puede servir de referencia: una buena planificación, cámaras bien ubicadas y una gestión ordenada de las grabaciones son la base de un sistema de videovigilancia realmente útil.


