Pruebas rápidas de VIH e ITS: los centros de salud de Getafe siguen sin servicio hasta enero
Los vecinos de Getafe que necesitan hacerse una prueba rápida de VIH u otras infecciones de transmisión sexual se han topado este otoño con un obstáculo inesperado: de momento, su ambulatorio no ofrece esta atención. El contrato externo que la sostenía venció el pasado 10 de julio sin que la Comunidad de Madrid tuviera adjudicado uno nuevo, y la misma situación se repite en 16 centros de salud de la región gestionados por el servicio madrileño de salud.
Cómo funcionaba el servicio que cubría a Getafe
El trabajo lo desarrollaba la asociación Las Alamedillas, que contaba con siete personas: una coordinaba el conjunto, otra atendía una línea telefónica y cinco mediadores rotaban entre centros de la capital y de ciudades como Fuenlabrada, Getafe, Alcorcón y Torrejón de Ardoz. No eran personal sanitario, sino mediadores en salud sexual: recibían al usuario, le asesoraban y gestionaban el material que la Comunidad distribuía en cada punto.
Un extrabajador explica que cada persona disponía de 40 minutos de atención, un tiempo que generaba confianza y que incluso había permitido detectar casos de trata de seres humanos o abusos. El esquema era sencillo: un enfermero realizaba la extracción de sangre y el mediador acompañaba y aconsejaba durante todo el proceso, de forma que el sanitario solo intervenía cuando era necesario y no tenía que vaciar su agenda.
Dónde acudir mientras llega el nuevo contrato
De los 70 puntos que sumaba la red regional, siguen activos los 20 centros municipales de salud, los tres centros sanitarios Sandoval, 24 ONG, un centro de vacunación y siete unidades móviles. Entre los ambulatorios dependientes de la Comunidad, solo el de Alameda de Osuna, en Madrid capital, continúa haciéndolas con su propia plantilla, tras reorganizar las agendas de sus enfermeros.
Conviene recordar que para hacérsela no se exige tarjeta sanitaria y que existe una línea telefónica para pedir cita o recibir orientación, que atiende mediante llamada y WhatsApp. La prueba no es un diagnóstico definitivo, pero sirve para detectar posibles casos de VIH, sífilis o hepatitis C que después deberá confirmar un médico.
Hay una incorporación reciente que puede venir bien: desde el 18 de septiembre, el centro de vacunación de la calle General Oráa, en Madrid, acoge un nuevo punto por las tardes, de lunes a viernes. Lo lleva Mara Núñez, enfermera y sexóloga que en pocas semanas ya ha atendido a un centenar de personas y que puede realizar la prueba y, además, orientar sobre cada situación concreta.
La Comunidad promete regreso en enero y perfiles reforzados
Desde la administración reconocen la demora. Elena Andradas, directora general de Salud Pública, admite que la nueva licitación «se estaba retrasando más de lo queríamos» por las numerosas aclaraciones pedidas durante la tramitación, y garantiza que las pruebas en los ambulatorios volverán «para el mes de enero». El contrato que llega, añade, «refuerza el servicio y los perfiles de profesionales».
Mónica Morán, jefa de área de Promoción de la Salud y Prevención del VIH y otras ITS, apuesta por perfiles integrales como el de Núñez, capaces de atender al colectivo LGTBI y a personas vulnerables, incluidas quienes están en situación de prostitución o practican sexo bajo drogas, el llamado chemsex. Desde la Comunidad consideran que esa mejora de profesionales compensará una espera que al final rondará medio año.
La red había crecido de forma notable en los últimos tiempos: entre 2019 y 2025, los puntos en ambulatorios públicos pasaron de ocho a 16, y se estrenaron dos centros especializados, el Sandoval II en Madrid y el Sandoval Sur en Alcorcón, como refuerzo del centro Sandoval, referencia en la capital. Eva Orviz, coordinadora de los Sandoval, señala que no han percibido mayor afluencia estos meses. A lo largo de 2025 se realizaron 22.807 pruebas rápidas en la región, 4.953 de ellas en centros de salud.
Mientras llega enero, nuestro consejo para los getafenses que necesiten hacérsela es no demorarse: los puntos que siguen operativos y la línea de información continúan a disposición de quien los requiera. La salud sexual no admite esperas innecesarias.


