El Coliseum se reinventa: así será el nuevo estadio del Getafe
El verano en la zona sur de Madrid no es sinónimo de silencio. Mientras otros estadios descansan, el Coliseum de Getafe es un hervidero de actividad: perforadoras, camiones y grúas trabajan sin descanso. Lejos de ser un simple lavado de cara, estas obras representan el proyecto más ambicioso en la historia del club azulón, con el objetivo de transformar el estadio en la piedra angular de su futuro deportivo, económico y social.
Un estadio a la altura de la afición
Tras más de dos décadas en la élite del fútbol español, el Getafe quiere regalar a su hinchada un recinto moderno y funcional. El nuevo Coliseum dejará atrás las históricas carencias para convertirse en un espacio vanguardista. Uno de los cambios más significativos será el cierre de las cuatro esquinas, que hasta ahora permanecían abiertas. Esta modificación, junto con una cubierta integral que abrazará todo el estadio, pondrá fin al temido frío polar que sufrían los aficionados en invierno. Además, al estar completamente cerrado, se mejorará la acústica, convirtiendo al Coliseum en una auténtica olla a presión donde el aliento de la grada no se escapará.
Más cercanía y mejor experiencia para el aficionado
Las nuevas gradas altas se han rediseñado para acercarse más al césped, intimidando a los rivales y mejorando la visibilidad. También se habilitará una zona específica para la grada de animación, el corazón ruidoso del equipo. Otro de los grandes alivios llegará con los accesos: se crearán múltiples puntos de entrada directa por todo el perímetro, agilizando las entradas y evacuaciones. El nuevo estadio no solo se piensa para los días de partido, sino como un espacio polivalente capaz de albergar conciertos, eventos empresariales y grandes actos, generando ingresos durante todo el año.
El calendario de obras: luces y sombras
Las obras, que comenzaron el verano pasado, están en plena efervescencia. La gran noticia para la afición es que el Fondo Sur y el Lateral, cuyos anillos superiores fueron derribados, lucen ya un aspecto esperanzador. Se mantiene la previsión de que ambas gradas estén operativas para el inicio de la temporada, con la estructura montada y los asientos colocados. Sin embargo, el Fondo Norte Alto, también derribado, no llegará a tiempo, y su apertura se pospone hasta finales de año. El mayor sacrificio será la Tribuna, que será sometida a una intervención tan profunda que no estará disponible durante toda la temporada 2026/2027.
Adaptación total: nuevas ubicaciones y traslados
La inoperatividad de la Tribuna ha obligado a reinventar la geografía interna del estadio. Por primera vez en la historia, el Palco de Autoridades y la Zona de Prensa se trasladarán al Lateral, lo que cambiará la perspectiva de las retransmisiones televisivas y la ubicación de las directivas. También será inédito el ritual de salida de los jugadores: los vestuarios se han movido provisionalmente al Fondo Sur, desde donde saltarán al césped. Las oficinas del club y la plantilla se han mudado a la Ciudad Deportiva anexa, que se ha convertido en el cuartel general de la entidad.
El calendario aprieta: Europa y Liga en el horizonte
El calendario añade presión a este puzle logístico. El primer partido en casa en Liga está fijado para el 23 de agosto, pero la gran cita será la eliminatoria previa de la UEFA Conference League, que se disputará los días 20 y 27 de agosto, con uno de esos encuentros como local. Ante este cúmulo de fechas y obras, el club no quiere moverse de su casa. Para aliviar la carga organizativa, es muy probable que el partido liguero del 23 sea aplazado, centrando los esfuerzos en recibir la competición europea en el Coliseum. La verdadera prueba de fuego para la Liga llegaría el primer fin de semana de septiembre, cuando se espera que la afición pueda ocupar el Fondo Sur y el Lateral sin problemas, asumiendo la incomodidad de convivir con un estadio en obras.
La guinda: la cubierta integral
La majestuosa cubierta que cerrará el estadio y protegerá de la lluvia y el frío no se instalará hasta la última fase, con la finalización prevista para diciembre de 2027. El Getafe se prepara para una temporada peculiar, incómoda e ilusionante. Un año de transición donde el polvo del hormigón se mezclará con las noches europeas. Un peaje temporal pero necesario para transformar el viejo Coliseum en la envidia del sur de Madrid y en el corazón palpitante del club para las próximas décadas.

